¿Vale la pena contratar un seguro para vivienda?

Asegurar la casa no se limita a la edificación. Hay coberturas contra incendios, temblores, accidentes y hasta de los destrozos que haga tu perro, por lo que puedes elegir la que más se adapte a tus necesidades.
¿Eres de los que no compra un seguro de casa habitación porque estas convencido que nunca se inundará, no se la llevará un huracán ni la tumbará un sismo y que tampoco los rateros se acercarán a ella? Contratar un seguro para tu vivienda te protege hasta de las fechorías que haga tu perro.
Si por ejemplo a tu mascota no le cae bien tu visita y la muerde, tu póliza paga los gastos médicos que realices por atender la mordedura. O si tu empleada del hogar se lastima trabajando, los costos de la atención médica también corren por cuenta del seguro.
Documentar las pertenencias que se tienen ayudará al momento de reclamar algún daño con la aseguradora.
Es importante informar a la aseguradora de qué material está hecha tu vivienda, los niveles o pisos que tiene, el uso que se le da y así evitar que por algún detalle omitido no se pague la indemnización. También es importante contar con coberturas de responsabilidad civil en caso que cualquier miembro de la familia, empleado doméstico o mascota tenga un incidente personal o dañe propiedades de terceros, y en caso de averías de la casa que deriven en afectaciones a otros
Se estima que un seguro para el hogar cuesta entre dos mil y 10 mil pesos anuales, según la zona donde se ubique y de las coberturas incluidas.
Para contratar un seguro es importante analizar a qué riesgos (inundación, temblores) está sometido el inmueble para definir las coberturas requeridas. Para ello, no requieres obligatoriamente las facturas de lo que tengas en casa, tú haces una valoración de los muebles y aparatos del hogar y con base en ello pides a la aseguradora que te cotice el seguro.
Es importante revisar que la póliza tenga el paquete de asistencias que ampare reparaciones urgentes y servicios de plomería, cerrajería, electricidad y asistencia legal y educacional.
Pero ojo, la Condusef advierte que bajo ciertas circunstancias la indemnización no aplica.

Entre las exclusiones más importantes destacan hundimientos paulatinos, es decir si se construyó sobre un terreno flojo y se empieza a sumir la casa; niveles freáticos que causen filtraciones y dañen los cimientos o daños por vibraciones del suelo o movimientos naturales del subsuelo ajenos a terremotos.

Fuente: Instituto Geofísico-EPN

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